Campanas de Nubes



Se extinguieron totalmente los ánimos de vivir. Se me quitan todas las posibilidades de elección. No puedo ni caminar sin sentirme absurdo... cuestiono, a su forma: "inmadura", los miles de movimientos de mis agotados músculos que tienen que trabajar arduamente para poder llevarme a un lugar y tratar de comprender palabras. Estoy harto de tener que mirar, depender de cada sentido para poder opinar sobre cosas que no me interesan.

Un maldito dolor de cabeza post sufrimiento en una tarde calurosa con nubes enrojecidas me dice que ni tu esperanza está a salvo. Bajo la cabeza y me abrazo, y me enrosco, y pienso en aquella canción que un día caminando me hizo estremecer por su fuerza y su triste vitalidad. Creo no necesitar nada, porque para hundirse solo se necesita uno mismo. El amor me dio fuerzas para levantar a alguien, para conocer el significado de la vida, pero si una simple acción de quien sea me puede desmoronar, no creo poder llevar nuestro amor a su merecido altar.

No puedo con mi carga: yo mismo, por ende, tampoco puedo caer por el abismo. Sufro al pensar como sera mi fin, aun queriendo que este llegue pronto. Dejarse estar es horriblemente magullador, pero la cuestionable necesidad del ser, la horrible necesidad de saber que estoy, que existo, para verte en la mañana abrazada a mi, durmiendo, sonriendo quizá, me da esa pequeña fuerza para viajar por el mundo y entregarte lo que nadie acepta de mi.